Ya vamos a por los dos meses encerrados en casa, protegiéndonos de un virus que aún es bastante desconocido y del que no tenemos demasiados datos concluyentes...
Antes de que en España hubiera casos yo ya me temía que pronto llegaría aquí, hoy en día la movilidad (bueno actualmente no) es impresionante, asique era imposible que no nos visitase... Desde aquel instante empece a tener una ligera preocupación que fue en aumento a medida que los casos llegaban y se incrementaban y el Gobierno aún no tomaba medidas. Soy una persona que de por sí soy muy cuidadosa y maniática con la poca limpieza que suele haber en los establecimientos, parques y demás... Y esto me generaba una angustia tremenda unido a que me encuentro embarazada. Los datos que nos llegaban no hacían mención alguna a mujeres embarazadas, ni si estábamos en grupo de riesgo ni si no, si teníamos mayor vulnerabilidad o no... El caso es que es bien sabido que durante este estado en el que esperamos a que nuestro bebé se forme para salir al mundo, las defensas las tenemos más bajitas, y por tanto, yo suponía que sí, que teníamos cierto riesgo mayor al de la población normal. No obstante, lo peor lo pase la primera o primeras dos semanas en las que la cabeza no podía parar de pensar en el tema, hasta que decidí dejar de leer noticias morbosas, porque eso es lo que creo, que los titulares que hoy en día se nos ofrecen son demasiado morbosos, buscan algo concreto y no simplemente informar.
Estaba llegando el pánico a todo el mundo. Y comenzó el confinamiento, una medida que yo tanto ansiaba. Y es que una vez dentro el peligro se reducía, la compra, una vez a la semana la hace mi pareja, y aunque esto se me hace un día más estresante, minimizo mucho mi malestar.
Tenemos, como ya sabréis si habéis estado por otras entradas, otro bebé de 22 meses. Es una edad difícil para estar 24 horas en casa y hay días que se hacen muy largos, sobre todo, si no hace ninguna pausa para dormir. Pero, la verdad, es que creo que, por suerte, tampoco le está afectando negativamente estar en casa sin salir. Está feliz, tiene sus ratos y rabietas, pero también las teníamos antes. Y quizá lo que más descolocado tiene es el sueño, es un suplicio conseguir que duerma, siempre terminamos en llanto, aunque pronto se consuela en el pecho (sí, también sabréis que sigo con la lactancia a pesar del nuevo embarazo).
A medida que pasa el tiempo nos sentimos mejor, él está más habituado a estar en casa y nosotros nos vamos haciendo más a la rutina de estar aquí. Si que es verdad que al ir avanzando mi embarazo, mi peso, y tamaño de tripa, cada vez me resulta más difícil hacer según qué cosas y me canso más llevándolo en brazos, pero también es verdad, que mis odiosas y horribles náuseas han mejorado, lo que hace más llevadera la estancia aquí, el lugar donde todos los olores se volvieron horrorosos. ¡Menos mal! ¡Qué sabia es la naturaleza! Eso no quita para que de vez en cuando tenga mis arcadas y sus consecuencias...
Lo que os quería transmitir es que es normal que pasemos por muchas emociones estando confinados, y más si tenemos las hormonas bailoteando. Que es normal también que nos preocupemos y nuestra mente nos genere cierta angustia. Angustia que tenemos que observar pero razonar, y no atascarnos en ella.
Recordad también, que es lo mejor que podemos hacer si queremos evitar riesgos y, además, siempre podemos encontrar algo que normalmente no podíamos hacer que haga que sea positivo el estar aquí.
Recordad también, que es lo mejor que podemos hacer si queremos evitar riesgos y, además, siempre podemos encontrar algo que normalmente no podíamos hacer que haga que sea positivo el estar aquí.
No obstante, parece que esto pronto va a terminar, no porque esté mejor la situación, pero si porque así parece que nos lo ordenan. Asique, intentaré hacer ejercicios de relajación con mi mente que me permitan no vivir agobiada esta nueva situación.
¿Cómo os sentis? ¿Cómo lo estáis viviendo? Me encantaría leer vuestros comentarios.
Un saludo, espero que la próxima entrada sea a más corto plazo, pero dada la situación no esperéis que así sea...
Eskerrik asko!
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