Feliz comienzo de semana...
Lo primero pedir disculpas por mi ausencia, a pesar de que en un inicio ya dije que no podría subir entradas con regularidad, no me refería a esto. Pero este parón ha sido casi obligado. Ahora os cuento...
En alguna antigua entrada os hablaba de mi embarazo, síntomas, consejos, experiencia... Y de los no tan populares vómitos y náuseas que sufrí, por desgracia, durante todo el embarazo... Pues bueno resulta que hablando de un embarazo estoy metida en el siguiente y sufriendo, aún de manera más fuerte, esos vómitos y náuseas desde la semana 6, es decir, prácticamente desde que la prueba más sensible es capaz de reconocer que estamos embarazados... ¡y que duro es! Una vez pasan los meses, la experiencia la recuerdas, pero te parece increíble que pudieras pasarte el día en la taza del baño... Y ahora que lo he revivido y sigo viviendo así, es tal cual... y la otra vez fueron los 9 meses.
Este nuevo embarazo está siendo aún peor en cuanto a tal síntoma... Además, claro, tened en cuenta que tenemos un bebé de 20 que no para quieto, aventurero y curioso, al que no puedo descuidar un segundo, por tanto... por muy mal que me encuentre no puedo tirarme en el sofá o en la cama. El pobre pronto aprendió la palabra 'botaka' (vomitar) y traerme una caja de plástico... De lo malo malo, le hace hasta gracia, no le da importancia, para él es algo que me pasa, lo cuenta y ya está. No sufre por ello, que eso sí que sería duro.
En cuanto a los remedios que estoy tomando... 0. El Cariban prohibido por la lactancia (no es del todo cierto, pero los profesionales con los que he topado no están dispuestos a informarse y yo, claro, no voy a tomarlo por mi cuenta y riesgo y que luego cualquier pequeña cosa que suceda me culpen a mi), probé un jarabe dulce, pero era aún peor, tomarlo y corriendo al baño... Y el famoso jengibre, más de lo mismo. Asique más que remedios o medicaciones, estamos tomando las medidas que mejor me van para retener lo máximo posible de comida. Y lo que más me ayuda, para sacrificio del resto, es no cocinar ni que nadie cocine en casa. Quizá os preguntaréis que comemos entonces y resumiendo, porque ya os hablaré en una entrada más en profundidad de la alimentación que estoy llevando, cosas frías, legumbres de bote, pasta sin aderezos... y poco más. Mi pareja puede comer alguna otra cosa, pero siempre o casi siempre, fría o ya lista para solo calentar en el microondas, y al bebé intento añadirle, aunque sea de lata, pechuga de pollo al natural, alguna salsa de tomate lo más casera posible, verduras al vapor... Casi siempre comemos lo mismo porque sino le da envidia, pero a el le añado más cosas para que sea más sabroso..
Y bueno, creo que con esta entrada queda resumido el por qué de mi ausencia... Mi presencia espero que sea más asidua pues me parece muy interesante poder hablaros de temas como la lactancia en el embarazo, los cambios respecto de un embarazo con el otro... Las preocupaciones con respecto a mi otro pequeño debido a mis náuseas y vómitos y el tener que modificar una temporada nuestra variada alimentación... La sensación de no poder hacer lo que me gustaría como madre por estar en esa situación...
Espero que os resulte interesante y sobre todo útil... Y si estáis pasando por lo mismo por primera vez (o por segunda) no desesperéis, esto pasa, no es grave, son nueve meses que una vez pasados, aunque vengan otras responsabilidades y preocupaciones, la alimentación vuelve a su normalidad casi por completo (en mi caso hay cosas que ya no como tan a gusto como antes de haber tenido ningún embarazo) y las primeras semanas se disfruta muchísimo cualquier plato del que no podíamos ni oír hablar... Incluso la comida del hospital sin náuseas parece un manjar... (pensé que nunca en la vida escribiría eso antes del otro embarazo...)
¡Feliz semana! Y cualquier cosa no dudéis en escribir.
Recordad que no soy profesional, esto lo escribo desde mi propia experiencia y aunque si que es verdad que me informo mucho en fuentes fiables, no deja de ser algo personal.
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