Al igual que el embarazo, este tema lo he dividido en III partes. En las anteriores os hablaba sobre todo de los comienzos, síntomas y dificultades que en mi caso me encontré en el camino de tener lo más bonito: mi pequeño bebé.
Dentro del embarazo, hay varias pruebas, ecografías son lo más conocido, se hacen varias, al principio son vaginales, y después ya abdominales o combinadas. A las 8 semanas nos hicieron la primera, en la que aunque aún es super pequeñito se va viendo como se define su figura. En la semana 12, se pasan nervios, bueno, en realidad en todas. Pero, la 12 es como una barrera a superar, al menos así nos lo hacen interiorizar... Asique si ahí está todo bien, en parte sigues el proceso con mayor tranquilidad. Después en la semana 20 otra vez nervios, en esta normalmente te dicen el sexo del bebé, y bueno aunque nos de igual, como es nuestro caso, siempre quieres saber que es por ir poniéndole un nombre (y en el caso de mucha gente por elegir que ropa comprar, no es nuestro caso, ya hablaremos de esto en otra entrada). En esta se supone que te entregan varias fotos diferentes junto con un informe, puesto que en esta ecografía también se descartan otras cosas importantes. De nuevo, tranquilidad cuando todo está correcto. Tras esta creo recordar que aún se hacía otra más, de control, para ver que todo va bien, y lo que si se repite continuamente en la matrona/matrón es el comprobar los latidos del bebé, según la velocidad a la que suenan las palpitaciones valoran que todo va bien.
A parte de las ecografías se hacen otro tipo de pruebas a la madre, análisis de sangre y la prueba de la glucosa. Los análisis para mi fueron una pesadilla, ir en ayunas, y olores, se me hacía muy duro, siempre terminaba vomitando, cómo no. Y en la prueba de glucosa, más de lo mismo. Fue duro aguantar sin vomitar. Tienes que ir en ayunas, allí te dan un botecito que mucha gente dice que es asqueroso, pero, para mi estaba buenísimo. Tras tomarlo tienes que esperar, creo que una hora, y entonces te repiten los análisis. Esto fue lo que se me hizo complicado, yo con mis náuseas, y la gente con sus olores... se me sentó al lado el perfil ideal para esa situación, persona (porque si es hombre o mujer es indiferente, somos personas) con olor a sudor, sumado a mi tan odiado olor a café (durante el embarazo) y tabaco... ¡creía imposible aguantar, pero solo por no pasar otro día por ello creo que mi cabeza me permitió aguantar ese rato que se me hizo eterno!
Si todo está bien, ya has cumplido. Si no, toca repetir otro día la prueba pero en una versión más larga y completa. ¡Menos mal que no fue mi caso!
Pruebas a parte, son varias las cosas que en muchos casos nos toca tomar: pastillas para el ácido fólico, hierro, cariban... Además de todas la precauciones a tomar como son no comer verduras y frutas frescas sin lavar, la carne bien cocinada... Esto también lo dejaremos para otra entrada.
Haciendo un pequeño balance de mi embarazo, digamos que los dos primeros trimestres son los que peor lo pasé, entre mi energía por lo suelos, mis vómitos continuos, mi subida de peso en aumento... fue duro (aunque ya os dije que eso no impidió que lo disfrutara, aún recuerdo la siesta junto a mi pareja, él posando su mano en la barriguita que poco a poco asomaba más...)
El tercer trimestre fue diferente. Aún seguía con mis náuseas, mis vómitos y mi cariban. Pero, me encontraba mucho mejor, más energía, con ganas de hacer cosas, aunque claro, muchas de ellas no podía hacerlas por mi ya barrigota. También en este momento conseguí comer algo de fruta (no sé cuantas toneladas de fresa comí) y algo de verdura... quitando poco a poco la comida que hay que evitar. Eso me hizo estar mucho más enérgica (para que veáis la importancia de la alimentación) y disfruté muchísimo de paseos, excursiones y otras cosas a las que me dediqué en casa: leer, tejer... si sí, me empeñé en hacer una manta para el bebé y sin tener apenas idea de nada, buscándotela puntos diferentes, la elaboré, justo a tiempo para el nacimiento, pues entre contracción y contracción fue cuando la terminé.
Como os podéis imaginar lo siguiente que queda por comentar en este proceso tan especial es: el parto. Y a esto también le quiero dedicar otra entrada.
Espero que os haya sido útil, no olvidéis que tenéis la opción de dejar los comentarios que creáis oportunos.
¡Gracias por vuestro interés!
Comentarios
Publicar un comentario